FOCACCIA SUAVE DE BARI

focaccia suave de bariEn octubre del año pasado publiqué una entrada en la que te contaba acerca de mi participación como fotógrafo con la editorial Libros con Miga, en su libro Pan y Dulces italianos de las hermanas Simili. Hoy te cuento un poco más de ese pequeño periplo. Y por supuesto que lo haré a través de una receta que es la manera que mejor sé hacerlo.

La receta elegida del famoso libro es la Focaccia suave de Bari (focaccia soficce di Bari). Habrás visto muchas recetas de esta famosa focaccia, unas más rústicas, otras con variedad de tomates, y otras con el tomate “así o asá”. La focaccia de las hermanas Simili tiene una textura muy esponjosa -ellas en su libro lo definen más como un pan que como una focaccia tradicional- y el toque agridulce de los tomates cherry le van como anillo al dedo.

Yo ya la he hecho en casa varias veces y, por supuesto, he hecho mis propias versiones. La última la cubrí con peras confitadas y queso gorgonzola, y estaba realmente deliciosa. Hoy nos vamos a ceñir un poco más a la receta original de estas dos hermanas, pero siempre con mi toque personal. La haremos con tomates cherry y aceitunas negras como manda el libro, pero le añadiré, antes de servirla a la mesa, un majado de ajo, orégano y sal gorda mezclado con aceite de oliva virgen extra. Verás que es una receta bastante fácil y el resultado, como todas las recetas del libro, es realmente bueno.

Primero necesitaremos hacer una biga con harina de fuerza en la víspera y, para hacer la masa final al día siguiente, utilizaremos sémola de trigo duro mezclada con agua, levadura y aceite de oliva virgen. Esta sémola le da un sabor muy característico y muy delicioso a la focaccia, y vale la pena probarla para diferentes tipos de panes. Yo suelo utilizar la que venden las tiendas de productos árabes, semoule de blé dur, porque me gusta el aroma que deja en el pan después del horneado.tomates cherry aceite, levadura y sémola orégano y chiles aceitunas en aceite

Focaccia soficce di Bari

Ingredientes:

Para la biga:
40 g de harina de fuerza 40
30 g de agua
½ g de levadura fresca

Para la masa final:
500 g de sémola de trigo duro
400 g de agua
10 g de sal
15 g de aceite de oliva virgen extra
7 ½ g de levadura fresca
500 de tomates cherry cortados por la mitad
200 g de aceitunas negras
Sal para espolvorear
60 ml de aceite de oliva virgen para el molde

Para el majado de orégano y chile ahumado:
Un diente de ajo troceado
Una cucharada de orégano seco
3 o 4 chiles secos ahumados (opcional)
Un par de pizcas de sal gorda
80 ml de aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

Para la biga:
Se hecha la harina en un cuenco pequeño y se desmiga la levadura con los dedos (yo la desmigue en el agua para ver si estaba activa). Se añade el agua y se mezcla hasta formar una masa homogénea. Se tapa con papel film y se deja reposar 24 horas.biga

Para el majado de orégano y chile ahumado:
Se pone el ajo, el orégano, la sal y los chiles ahumados en un mortero. Se majan hasta pulverizar completamente y se añade el aceite de oliva mientras se va mezclando. Se reserva hasta la hora de servir la focaccia.majado

Para la masa final:
Se pone la mitad del agua en un cuenco y se diluyen la levadura y la biga con las manos. Se añade una parte de la harina mientras se continua mezclando y se incorpora la sal, y el aceite de oliva. Se va añadiendo el agua y la harina de forma alterna. Se trabaja hasta que se tenga una masa homogénea, como recomiendan las hermanas Simili en su libro: hasta que hayan desaparecido los gránulos de la sémola de trigo duro. Se forma una bola y se pone dentro de un cuenco untado con aceite de oliva. Se tapa con un paño y se deja leudar 30 minutos -busca el lugar más cálido de la casa y libre de corrientes-.elaboracion-masa-1elaboracion de la masa 2

Echamos los 60 ml de aceite de oliva extra en un molde redondo de 25 centímetros de diámetro por 5 de alto -cuidado, no vayas a escoger un molde desmontable porque te encontrarás con todo el aceite por el suelo-. Una vez que hayan pasado los primeros 30 minutos de leudado se pasa la masa al molde y la extendemos con las yemas de los dedos -a mí me gusta echarle otro chorretón de aceite por encima mientras la extiendo-. Se deja leudar por lo menos durante dos horas o hasta que la masa haya subido hasta el borde del molde -esta vez  me ha costado mucho, hace mucho frío en Madrid y mis levaduras están hibernando-.elaboracion de la masa 3elaboración de la masa 4

Una hora antes de terminar el leudado se enciende el horno a 230º C. Cuando ya haya acabado de leudar se cubre la superficie con los tomates cherry partidos por la mitad y con las aceitunas negras, y se rocía un poco de aceite de oliva virgen extra y sal. Se hornea durante 30 minutos aproximadamente. Se retira del horno, de deja reposar 10 minutos y se desmolda. Se pincela con un poco del majado y se lleva a la mesa.elaboracion de la masafocaccia horneada

Con esta focaccia suave de Bari, una buena frasca de vino tinto y un buen queso curado tendremos una comida o una cena deliciosas, y si sobra focaccia -que lo dudo-, al día siguiente la calientas en el horno y ya me contarás a qué te supo. Ya la hemos hecho en casa varias veces y desde luego la seguiremos haciendo.focaccia di bari focaccia de las hermanas Similicorte de focaccia

Como ya te comenté antes, hay una versión de la casa hecha con peras y gorgonzola a la que le puse rúcula fresca -ya no es de Bari, por supuesto, pero está buenísima también-. Experimenta si quieres pero la original está de vicio. El libro de las hermanas Simili lo puedes comprar online en el siguiente enlace: Pan y Dulces italianos. Te aseguro que vale la pena tenerlo.focaccia

¡¡Que tengas buen fin de semana!!

DIM SUM: EMPANADILLAS DE ARROZ GLUTINOSO

dim-sum: empanadillas de arroz glutinoso Ha llegado el día de terminar de hibernar -al menos esa es la intención- y empiezo a calentar fogones con Rústica con Botas. Este nuevo año viene con cambios en la forma de organizar nuestro proyecto y hemos decidido incluir a una tercera persona distinta cada mes. La primera, Mon de April’s Kitchen, ha sido elegida por ser la más fiel seguidora y entusiasta de nuestro proyecto, y será ella quien elija a la siguiente persona que participará en Rústica con Botas el siguiente mes. Al final del año, y después de 12 invitados diferentes, tendremos una sorpresa… ¡¡ Recuerda que la curiosidad mató al gato !! así que ahí lo dejo.

Para este mes los ingredientes principales eran: embutido, arroz, pollo o gambas, vegetales, bacón y harina. Yo elegí longanizas frescas, pollo, rábanos y zanahorias, y el arroz en forma de harina. Los ingredientes secundarios eran: chiles, champiñones, pimientos y aceite de oliva virgen extra. Debo reconocer que me he saltado caprichosamente los pimientos, y he usado chalotas y un poco de las famosas “Cinco especias” chinas… ¡¡Y un chorrito, pero son lo un chorrito, de aceite de sésamo!!

La receta elegida ha sido: Dim sum: empanadillas de arroz glutinoso con ensalada de raíces, basada en unas empanadillas chinas que forman parte del dim sum llamadas “wu xiang xian shui jiao“. Estos aperitivos se hacen con arroz glutinoso pulverizado al que se le añade una pequeña cantidad de harina de trigo escaldada y un almíbar muy ligero. A mí me gusta añadirle un poco de sal al almíbar para darle un puntito sabroso, y he sustituido la manteca de cerdo por aceite de oliva. No te hago perder más tiempo y entro directamente a la receta.

harina de arroz glutinoso longanizas, pollo y bacon rábanos, chiles y especias zanahorias, champiñones y chalotas

Ingredientes

Para la masa 24 empanadillas:
159 g de harina de arroz glutinoso o arroz común
33 g de harina de trigo de media fuerza (180W)
27 g de agua hirviendo
36 g de aceite vegetal o manteca de cerdo
36 g de azúcar
Unas tres pizcas de sal
126 g ml de agua

Para el relleno:
40 g de chalotas picadas
Aceite de oliva virgen
60 g de bacón en daditos muy pequeños
140 g de longanizas frescas
60 g de pollo picado
60 g de champiñones picados
De 10 a 15 g de azúcar
Una cucharadita de “cinco especias chinas
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
60 ml de agua

Para la ensalada de raíces:
145 g de zanahorias ralladas
170 g de rábanos rallados
60 g de rábanos en rodajas muy finas
3 o 4 chiles secos ahumados
100 ml de zumo de limón
40 g de azúcar
4 g de sal
Gotitas de aceite de sésamo

Elaboración:

Para la masa de las empanadillas:
En una cazuela pequeña se echa el agua fría y el azúcar, y se calienta hasta que el azúcar se haya diluido completamente. Se retira del fuego y se deja enfriar.
Se mezcla en un cuenco la harina de media fuerza con el agua hirviendo. Se añade la harina de arroz y se mezcla todo con las manos hasta formar una especie de pan rallado. Se incorpora el aceite vegetal -puedes usar también manteca de cerdo- y se continua mezclando hasta que haya sido completamente absorbido por la masa. Se echa el almíbar, se mezcla bien y se trabaja sobre la encimera hasta formar una masa homogénea, y muy suave al tacto. Se coloca la masa en un cuenco, se tapa con papel film y se deja reposar 24 horas en la nevera.elaboración de la masaelaboración de la masa elaboracion de la masa

Para el relleno:
En una cazuela o wok se saltea la chalota con un poco de aceite. Se añade el bacón y cuando esté dorado se añaden la longaniza sin piel, el pollo y los champiñones. Se mezcla todo picando la longaniza con ayuda de un tenedor y se condimenta con el azúcar, la sal, las especias y la pimienta negra recién molida. Cuando se hayan secado todos los jugos de la cocción se añaden 50 ml de agua y se desglasa la cazuela con una paleta de madera. Se guarda el relleno en un cuenco hasta el día siguiente.elaboración del relleno el relleno

Para la ensalada de raíces:
Se echan el zumo de limón, la sal y el azúcar en un cuenco o en un vaso, y se mezcla hasta que el azúcar se haya diluido -también lo puedes templar un poco al fuego y esperar a que esté a temperatura ambiente-. Se majan los chiles con un poco de sal gorda en un mortero y se echan al zumo de limón. Se aliña el rábano rallado con la mitad del limón, y la zanahoria con la otra mitad. Se ponen en cuencos separados y se decoran con las rodajas finas de rábano. Se guardan en la nevera hasta la hora de servirlas -mejor si no las haces con mucha antelación ya que el zumo de limón suele poner mustia cualquier verdura-.elaboración de la ensaladaelaboración de la ensalada ensaladas

Para rellenar y freír las empanadillas:
Se divide la masa en 24 pequeñas bolas (14 g cada una aproximadamente). Se aplasta cada una con las palmas de las manos y se trabaja de forma circular con un rodillo para estirarlas -también puedes atreverte a estirarlas con las manos-. Se coloca un poco del relleno (nueve gramos aproximadamente) en el centro de cada círculo de pasta y se cierra en forma de media luna. Se calienta abundante aceite a 120º C y se fríen hasta que estén doradas, en tandas de cinco empanadillas como mucho.elaboración de empanadillas se-frien las empanadillas

Para servir las empanadillas con la ensalada:
Se sirven en una fuente y se llevan a la mesa junto con las ensaladas para que cada comensal se sirva una empanadilla y la acompañe con las ensaladas.empanadillas de arroz glutinoso dim sum: empanadillas de arroz glutinoso empanadilla

Puedes sustituir la harina de arroz por harina de arroz común. Si tienes una tienda especializada en productos orientales podrás encontrar fácilmente la harina de arroz glutinoso, o el arroz glutinoso, que bastará con pulverizarlo en un mortero o con un robot de cocina. Si quieres hacer tu propia harina de arroz tendrás que meterlo en agua un par de minutos, escurrirlo y ponerlo al sol para que seque. Después lo mueles en un mortero o en el robot de cocina. El chile que he usado se conoce como chile de Cobán, es pequeño, seco y ahumado y proviene de Guatemala, se puede sustituir por cualquier chile seco.

Si no te gustan los rábanos puedes acompañar las empanadillas de arroz glutinoso solo con la ensalada de zanahoria. Ahora te toca ir a visitar a Mayte de Rústica y a Mon de April’s Kitchen para ver con que nos abren el apetito a estas horas.plato vacio

¡¡ Que tengas una semana maravillosa !!

feliz navidad

Calzando botas y montado en mi bicicleta huyo de la Navidad invernal que está por llegar, y la cambio por una Navidad más cálida, llena de sol y con mucho calor humano. Te deseo las mejores fiestas de Navidad y Fin de Año, y espero verte pronto -después del Día de Reyes-. Mientras eso sucede, puedes seguir mi periplo tropical en mi cuenta de Instagram. Un fuerte abrazo.

BIZCOCHO CON ESPECIAS, FRUTAS Y TOFFEE

bizcocho con especiasParece que fue ayer cuando arrancaba el año con unas quesadillas, un recuerdo del paladar de mi infancia, pero no es así: hoy iniciamos el último mes de este año y con él retomamos Rústica con Botas. Y digo ‘retomamos’ porque después de nuestra Cena de Otoño decidimos tomarnos un merecido descanso mientras íbamos publicando las recetas del mencionado evento… ¡¡ después de dos años de estar publicando, merecido está el descanso !!

Para este mes los ingredientes principales eran: fruta -yo elegí usar piña y papaya deshidratadas-, azúcar, huevos y mantequilla. Y para los ingredientes secundarios teníamos: harina y/o cereales -yo opté por usar harina-; lácteos y especias. La receta elegida fue un bizcocho con especias, frutas y toffee que solía preparar en mis tiempos de pinche de profesor de cocina en Alambique. Es un bizcocho básico tradicional montado a puro aire, es decir, sin levaduras químicas ni bicarbonatos ni ácidos, vamos, como los bizcochos de las abuelas.

Cuando era pequeño una de las cosas que más disfrutaba era comprarme unos paquetes de toffees -tofis- y me ponía “como el tenazas” así que no se hable más, este bizcocho va con premio y recuerdos porque he decidido rociarlo con un auténtico toffee clásico, es decir, hecho con almíbar a punto de caramelo, mantequilla y nata… ¡como debe ser!

fruta harina y lacteos especias huevos

Ingredientes:

Para el bizcocho de especias y frutas:
6 huevos “L”
Una pizca de sal
240 g de azúcar moreno
240 g de harina tamizada
Una cucharadita de pétalos de rosa en polvo
Una cucharadita de jengibre en polvo
½ cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de nuez moscada
½ cucharadita de clavos de olor en polvo
½ cucharadita de cardamomo verde en polvo
½ cucharadita de pimienta de Jamaica
100 g de piña deshidratada
100 g de papaya deshidratada
70 g de mantequilla fundida
Azúcar glasé para decorar
Grosellas frescas para decorar

Para el toffee:
125 g de azúcar
80 ml de agua
50 g de mantequilla
200 g de crema fresca (crème fraîche)
5 g de sal gorda

Elaboración:

Para el toffee:
Se hace un almíbar y, cuando empiece a coger color dorado, se añade la mantequilla. Se mezcla con una paleta de madera y se añade la crema fresca. Se deja cocer unos segundos mezclando el toffee constantemente. Se retira del fuego y se deja templar un poco -ten cuidado de no quemar mucho el almíbar ya que puede quedar un regusto amargo al final-.

haciendo el toffee toffee

Para el bizcocho de especias y frutas:
Se calienta el horno a 170º C. y se prepara un molde con mantequilla y harina -yo he usado un molde bundt cake y lo he metido en la nevera, después de untarlo con mantequilla y haberlo rociado con harina como acostumbro-. Se tamiza la harina por lo menos cuatro veces, se añaden las frutas deshidratadas y se mezcla. Se bate el azúcar y los huevos hasta blanquear, o hasta llegar al punto de cinta o listón. Se añade de golpe la harina con frutas y se mezcla con cuidado de forma envolvente, después se añade la mantequilla. Se rellena el molde con la masa y se hornea durante 25 o 30 minutos, o hasta que los bordes del bizcocho se hayan desprendido del molde o salga limpia una brocheta después de introducirla. Se retira del horno y se deja reposar durante 10 minutos. Se desmolda y se deja enfriar sobre una rejilla.

tamizamos la harina batimos los huevos se hornea el bizcocho

Para decorar el bizcocho:
Antes de llevarlo a la mesa se pone en una fuente para bizcochos, se rocía con un poco de toffee, se decora con los arándanos frescos y se espolvorea todo con azúcar glasé. Se sirve el resto del toffee en una salsera y se lleva a la mesa junto con el bizcocho.

decorando el bizcocho bizcocho con especias, frutas y toffee bizcocho con especias y toffee

Si eres de los que el paladar no acepta muchas especias puedes prescindir de ellas, o dejar solo alguna que te guste. El blanqueado de azúcar y huevos lo puedes hacer con un robot de cocina o con una batidora, pero cuando eches la harina te recomiendo que lo hagas a mano y con una espátula de goma, con mucho cuidado para que no se baje la mezcla. Al toffee no le hagas nada, está buenísimo tal cual, pero si lo quieres más líquido bastará con que le añadas un poco más de nata o no lo tengas mucho al fuego. Ahora solo te falta pasarte a visitar a Mayte para ver qué nos propone en Rústica, estoy seguro que lo vas a disfrutar tanto como lo haré yo.

se acabo el bizcocho

¡¡ Que tengas buen comienzo de mes !!

BACALAO AL HORNO CON PILPIL DE PISTACHOS Y MARISCOS

bacalao al horno con pilpil de pistachos y mariscosDesde muy, muy pequeño -como buen bicho raro que era- disfrutaba del pescado cocido que mi madre nos preparaba. Lo desmenuzaba cuidadosamente para evitar que nos engulléramos una raspa y, luego, lo espolvoreaba con sal y un poquito de aceite de oliva virgen. Desde entonces es de las cosas que más disfruto comiendo y no es extraño que ahora sea de las cosas que más me guste cocinar. Tanto el pescado como los mariscos son materias primas que lo único que necesitan para estar buenas es que sean de primera calidad porque, a diferencia de las carnes y las aves, no necesita de cocciones prolongadas ni de muchos ingredientes para darle sabor. Y eso se agradece un montón cuando tienes que cocinar varios platos para un número considerable de personas.

Por todas estas razones no podía faltar entre el menú para “La Cena Otoñal de Rústica con Botas” un bacalao al horno con pilpil de pistachos y mariscos. Es una receta que mezcla técnicas orientales de cocción con una emulsión tradicional vasca que estoy seguro que has hecho más de alguna vez en casa, o que al menos la has probado. Desde que aprendí a cocinar el pescado al estilo japonés raras veces lo hago de otra manera y esta vez no sería la excepción. Consiste en asar tacos de pescado al grill a temperaturas altas durante poco tiempo: el resultado es un pescado jugoso y tierno que se deshace en láminas perfectas. Como el pescado elegido era bacalao, qué mejor salsa para acompañarlo que un pilpil enriquecido con un fondo de pescado y mariscos, pistachos, y aromatizado con ralladura de naranja.

La cocción en sí es muy rápida, pero al ser un pescado en salazón tienes que tener en cuenta que, si vas a usar unos lomos altos como hice yo, tendrás que ponerlos a desalar en agua fría al lo menos 48 horas antes de preparar la receta. Y, si quieres enriquecer el sabor del pilpil, tendrás que hacer un fondo de pescado y mariscos, lo que hace que esta receta ya no sea tan sencilla y rápida. De todas maneras, por el resultado final, vale la pena hacer un esfuerzo e ir creando este plato poco a poco. Venga, vamos al lío que sé que más de uno está deseando volver a hincarle el diente a este bacalao.

Ingredientes:

Para el fondo de pescado:
Un kilo de restos de rape (cabeza y espinas)
Un mirepoix de una zanahoria, un puerro y una cebolla
Un bouquet garni de perejil, laurel y estragón
125 ml de vino de blanco seco
Aceite de oliva virgen

Para el fondo de mariscos:
Un  kilo de mejillones frescos
½  kilo de almejas frescas
½  kilo de berberechos frescos
100 g de gambas frescas sin pelar
125 ml de vino blanco seco
Una rama de perejil
Una chalota troceada

Para clarificar el caldo:
El tallo de un puerro muy picado
2 claras de huevo medio batidas
2 cáscaras de huevo

Para el pilpil de pistachos y mariscos:
250 g de lomo bajo de bacalao desalado
750 ml de aceite de oliva virgen extra suave
375 ml de fondo de pescado y mariscos clarificado
Media taza de pistachos
Sal al gusto
Una pizca de azúcar
Un chorrito de zumo de limón
Ralladura de media naranja

Para el bacalao al horno:
Un kilo de lomos de bacalao en salazón
Agua muy fría
Aceite de oliva virgen extra suave
Cebollino fresco para decorar
Pistachos pelados para decorar
Pistachos triturados para decorar
Semillas de granada para decorar

Elaboración:

Para el hacer y clarificar el fondo de pescado y mariscos:
Se rehogan los restos de pescado, el mirepoix de verduras, el bouquet garni y un chorrito de aceite de oliva en una cazuela grande. Se añade el vino blanco y se espera a que se evapore completamente. Se añade abundante agua fría y se lleva a ebullición. Se deja cocer a fuego medio, media hora como máximo (los caldos de pescado nunca deben hervir más de media hora). A partir de ese momento no se le puede sacar más sabor al pescado y a las espinas, pero sí podría afectar mucho al sabor final del caldo: empezará a desprenderse del pescado y de las espinas un leve sabor a amoniaco. transcurrida la media hora se pasa el caldo por un colador de tela para retirar el pescado y las verduras, y se vuelve a hervir hasta que se obtengan 500 mililitros de caldo.

Para hacer el fondo de mariscos se echan en una cazuela aparte los moluscos, la rama de perejil y el vino, se tapa y se deja cocer hasta que se hayan abierto todas las conchas. Se pasa todo por un colador de tela y se añade al fondo de pescados todo el jugo de mariscos -guarda toda la carne de los moluscos y las gambas, estoy seguro que podrás hacer unas croquetas deliciosas-.

Para clarificarlo se baten un poco las claras -no tienen que montar- y se añaden las cáscaras trituradas -yo las pongo a hervir en agua unos 15 minutos antes de usarlas-. Se calienta el fondo y cuando esté a punto de hervir -el famoso simmering anglosajón- se añaden el puerro y las claras batidas. Se mezcla todo con unas varillas y se deja que hierva cinco minutos a fuego muy, muy suave. Se retira y se deja reposar unos 20 minutos. Se pasa toda la preparación por un colador de tela y se vuelve a hervir para reducirlo hasta obtener 375 ml. Seguramente habrá que espumarlo nuevamente pero tendrás un fondo muy limpio y con un intenso sabor.

Para hacer el pilpil de pistachos y mariscos:
Se pone el aceite en una cazuela y se calienta. Se retira una parte del aceite, se echa el bacalao con la piel hacia arriba y se deja reposar. El aceite no ha de estar muy caliente, hay quienes dicen que no debe superar los 60º C. Yo siempre lo he hecho a ojo, como las abuelas y, si el aceite rechina al echar el bacalao, pongo la cazuela sobre un estropajo mojado con agua fría. Eso hace que la temperatura baje rápidamente. Se le da un meneo en forma circular para que el aceite cubra la piel, se tapa y se deja reposar unos minutos -no apagues el fuego, mantenlo al mínimo-. De vez en cuando se pone la cazuela sobre el fuego unos cuantos segundos. Cuando el aceite esté lleno de gotas de gelatina del bacalao, se puede empezar a mover en forma circular para emulsionar. Poco a poco se va añadiendo el aceite que se ha retirado al principio y, cuando se tenga una emulsión bastante espesa, empezamos a echar el fondo de pescado y mariscos, sin dejar de mover de forma circular. Una vez incorporado todo el fondo se pasa el pilpil por un colador para retirar el bacalao que se habrá deshecho con el meneo -no lo tires, puedes usarlo para hacer unas croquetas-. Se coje un poco del pilpil, se le añaden los pistachos y se tritura con una batidora de mano. Se pasa por un colador para dejar un puré muy fino y se añade al resto del pilpil. Se prueba para ver el punto de sal -generalmente no es necesario ponerle sal, tanto el bacalao como el fondo le proporcionarán suficiente sal-. Se sazona con una pizca de azúcar, un chorizo de zumo de limón y la ralladura de naranja. Si el pilpil estuviese muy líquido se le añade un poco más de aceite y, si está muy espeso, un poco de caldo o agua para aligerarlo.

Para asar el bacalao al horno:
Se corta el bacalao en tacos de siete centímetros por cada lado y con una altura de tres centímetros y medio -cómprate los lomos gordos que son los mejores-. Se pasan por agua para eliminar el exceso de sal y se ponen en remojo 48 horas antes de preparar la receta. Se cambia el agua al menos tres veces al día. Cuando hayan pasado las 48 horas se escurren y se dejan en un colador para eliminar el exceso de agua. Se enciende el grill a 250º C. y se secan los lomos con papel de cocina. Se colocan sobre una hoja de silicona o sobre un papel de horno. Se rocían con aceite de oliva y se asan entre seis y ocho minutos cuando el horno esté muy caliente. No los dejes más tiempo porque se pasará el punto del bacalao y, si quieres un asado perfecto, deja la puerta del horno entreabierta mientras lo asas. Se retiran del horno rápidamente y se dejan reposar unos minutos antes de empezar a emplatar.

Para servir el bacalao al horno con pilpil de pistachos y mariscos:
Se pone un taco de bacalao en un plato llano y se pone un poco de salsa a un lado. Se decora con un cebollino sobre el taco, unos pistachos enteros, semillas de granada y polvo de pistachos.bacalao-pilpil-pistachos-mariscos

Ya sé que este bacalao al horno con pilpil de pistachos y mariscos lleva su tiempo, así que si quieres acortar tiempos puedes prescindir de clarificar los caldos: el pilpil no saldrá tan limpio pero con pasar el caldo por un colador de tela bastará. A mí me gusta usar lomos altos de no menos de tres centímetros y medio centímetros (cuando aun están en salazón). La carne es más rica y jugosa, y verás qué espectáculo es ver cómo se levantan las láminas cuando lo comas. Procura no usar un aceite muy fuerte, le restará sabor a los pistachos y a los mariscos. El ajo y la guindilla seca en aros son ingredientes importantísimos en el pilpil tradicional pero le restarían sabor a los pistachos y al fondo de mariscos. Si aún así no quieres prescindir de ellos: ¡adelante!, puedes hacerlo. Hay mucha gente que al tener la gelatina en el aceite retira el bacalao y hacen la emulsión, a mí me gusta que haya chicha porque le da más sabor. Con tanto meneo se deshará pero como ya te he recomendado antes, no lo tires, úsalo para unas croquetas o para hacer una empanada o un arroz frito. Antes de hacer el fondo de mariscos limpia bien los moluscos cubriéndolos con agua fría, con sal gorda y removiéndolos con energía. Cambia el agua y repite el procedimiento hasta que el agua esté limpia -bastará  con hacerlo unas cuatro o cinco veces para eliminar la arenilla que suelen traer-.

bacalao-horno

¡¡ Que tengas buen fin de semana !!

BERENJENA CON VINAGRETA DE BOLETUS

berenjenas fritas con vinagreta de boletus y ensalada de daikonNuevo mes, nueva semana y nueva receta, y como ya estaba prometido: aquí el aperitivo caliente de “La Cena Otoñal de La Granja de Rústica con Botas” -no sé si llegó caliente a la mesa pero esa era la intención-. Otra receta hecha exclusivamente para la ocasión, claro que me he arriesgado un “mogollón”, cualquier otro hubiese elegido algo ya probado y reprobado pero esa no era la cuestión. Al principio había pensado hacer unos higos asados con toffee de soja, un aperitivo bastante reclamado en mi mesa, pero no estaba seguro si por la fecha programada, ya entrados octubre, encontraría buenos higos así que decidí cambiar el plato por una berenjena con vinagreta de boletus.

Esta preparación es una mezcla de cocinas occidentales y orientales: mezcla la técnica del frito japonés -herencia de las misiones ibéricas a aquellas tierras lejanas siglos atrás-, el frescor de una vinagreta hecha con vinagre de arroz, un salteado de boletus y puerros, y vino dulce japonés. Para complementar el plato, darle color y movimiento, le añadí una juliana de daikon crudo -Raphanus sativus var longipinnatus- mezclado con una salsa de limón. Y para decorar unos enokitake -Flammulina velutipes- y pequeñas lonchas de espárragos trigueros crudos.

Estaba seguro de que sería la receta más arriesgada, junto con el postre, aunque este último lo creé hace ya más de nueve años… pero esa es otra historia y ya te la contaré cuando llegue el momento de publicar la receta. De momento nos vamos a centrar en este aperitivo que estoy seguro que, si no te gusta, al menos te llamará la atención su presentación. ¡¡ Vamos al lío !!

Ingredientes:

Para la vinagreta de boletus:
2 chalotas picadas finamente
125 ml de vino tinto
250 g de boletus edulis frescos cortados en tacos
2 puerros asados picados
75 ml de vinagre de arroz (komezu)
5 u 8 cucharadas de miel de flores
125 ml de vino de arroz japonés para cocinar (mirin)
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
225 ml de aceite de oliva virgen (arbequina)

Para las berenjenas fritas:
3 berenjenas
Aceite de oliva virgen suave para freír
Medio rábano chino (daikon)
2 tallos de enokitake
6 espárragos trigueros
5 cucharadas de zumo de limón o lima
Un par de pizcas de azúcar
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Una cucharada de aceite de oliva virgen (arbequina)

Elaboración:

Para la vinagreta de boletus:
Se rehogan las chalotas en aceite de oliva. Se añade el vino y se espera a que se evapore por completo. Se añaden los boletus y los puerros, y se continua rehogando hasta que ya no haya jugos de cocción. Se retira del fuego y se añade inmediatamente el vinagre, la miel y el vino. Se condimenta con sal y pimienta al gusto y se mezcla todo muy bien. Se añade el aceite poco a poco mientras se va mezclando con unas varillas para emulsionar la salsa. Se mantiene caliente hasta la hora de servirla.

Para las berenjenas fritas:
Se calienta abundante aceite en una cazuela, freidora o wok. Se cortan las berenjenas en rodajas gruesas de siete centímetros de grosor. Se pincha la pulpa de cada rodaja varias veces y por ambos lados, y se fríen en tandas de tres. Se retiran con ayuda de una espumadera y se dejan reposar sobre papel de cocina para absorber el exceso de grasa. Se pela el daikon (rábano chino) en láminas muy finas y se cortan en juliana. Se ponen en remojo con agua fría. Se cortan los espárragos en rodajas muy finas y también se ponen en remojo con agua fría -mantén la juliana de daikon y los espárragos en rodajas en agua fría dentro de la nevera al menos cuatro horas-. Se bate en u ncuenco el zumo de limón, el azúcar, la sal y la pimienta, y se añade el aceite. Se reserva hasta la hora de montar el plato.

Para montar el plato:
Se coloca una rodaja de berenjena frita dentro de un cuenco. Se edcurre bien el daikón y los espárragos, y se rocía con la salsa de limón. Se coges un puñado de juliana de daikon, se dobla uniendo los extremos y se colocan las puntas debajo de la rodaja de berenjena. Se cubre la berenjena con un par de cucharadas generosas de vinagreta y se decora con el espárrago en rodajas, y un pequeño ramillete de enokitake encima de la berenjena, o puestos de pie entre el daikon y la berenjena.berenjenas con vinagreta de boletus

No retires la piel de la berenjena, al freírse la pulpa se vuelve muy tierna y podría perder su forma, además el color negro brillante será muy atractivo en el plato. Si la vinagreta está muy espesa puedes aligerarla añadiendo un poco más de vino de arroz japonés. El sabor de la berenjena, si está recién hecha, es muy delicado pero si las dejas reposar un día se vuelve cada vez más intenso. Si no encuentras el daikon -en fruterías de productos orientales siempre lo tienen- puedes sustituirlo por juliana de zanahorias, las más largas que encuentres. Los enokitake tampoco es que se encuentren a la vuelta de la esquina así que te propongo que los sustituyas por boletus cortados en juliana o la seta cruda que más te guste y puedas conseguir en tu frutería habitual.

Sobre los ingredientes orientales utilizados en esta receta:

Komezu: es un vinagre japonés hecho de arroz. Su color es dorado y tiene un sabor muy agradable. Cuanto más tradicional es su elaboración más intenso es su sabor. Es uno de los ingredientes más importantes en la preparación del tan afamado sushi gohan (arroz para sushi). Actualmente puedes encontrar este tipo de vinagre en tiendas de productos asiáticos aunque es un vinagre que se ya se elabora en muchas partes del mundo, pero su calidad es bastante inferior al manufacturado en Japón. Guárdalo en la nevera una vez abierto y aliña con él cualquier ensalada, verás que sus sabor es muy agradable. Si no lo encuentras puedes sustituirlo por vinagre de cidra, o una mezcla de vinagre de vino blanco y vinagre de cidra.

Mirin: es un vino de arroz con un contenido de azúcar bastante elevado. Generalmente tiene un contenido de alcohol entre un 10% y un 14%. Presenta un delicado color dorado y su sabor es realmente delicioso. Se usa como ingrediente en la cocina y muy raras veces se consume como bebida alcohólica. En la cocina japonesa, generalmente, se calienta para eliminar el contenido de alcohol (nikirimirin), antes de añadir más ingredientes a la preparación. Es un componente muy importante en la preparación de la conocida salsa tare, más conocida como salsa yakitori: una salsa que sirve para pincelar diferentes carnes que van a la parrilla o al grill, hecha a base de sake, mirin y salsas de soja. Se encuentra en tiendas especializadas en productos japoneses. En caso de que no encuentres este producto sustitúyelo por un poco de vino blanco dulce, aunque su sabor no sea tan pronunciado. Algunos expertos recomiendan endulzar sake con azúcar, pero otros lo desaconsejan totalmente.

Daikon: rábano chino muy utilizado en las cocinas japonesas y coreanas. Es un tubérculo rico en vitamina C y, al parecer, favorece la digestión, sobre todo de alimentos con un alto contenido de grasa. Es una de las guarniciones más vistas entre platos de sashimi (pescado crudo), o en salsas para tempura. El daikon se usa en muchas preparaciones orientales por lo que es fácil de encontrar en mercados o tiendas especializadas en productos asiáticos. Busca siempre aquellos rábanos con una piel lisa y fresca, y que tengan un olor suave. Puedes sustituirlo por rodajas muy finas de rábano.

Enokitake: setas asiáticas que tienen un tallo largo y un sombrero redondo, pequeño y muy bien formado. Su sabor es muy agradable y suave, y se pueden consumir en crudo, al grill o guisadas. Se comercializan en tiendas especializadas en productos asiáticos. Si no encuentras este tipo de setas puedes sustituirlas por las setas que más te gusten o que tengas a mano. Generalmente vienen al vacío y, si las guardas en la nevera, pueden durar hasta una semana en perfecto estado.

Berenjenas

¡¡ Que tengas un buen comienzo de mes !!

CANUTILLO DE CALABAZA, PURÉ DE REMOLACHA Y ACEITE DE TRUFA BLANCA

canutillos de calabazaCreo, si aún me funciona bien la memoria, que soplaban aires primaverales del 2013 -podrían ser invernales perfectamente- cuando recibí una llamada de Niall de La Granja Gourmet. Me proponía participar en un evento que venía pensando ya desde hacía tiempo. Mi respuesta, sin dudarla un solo momento, fue un rotundo “sí”. Pasó el tiempo y las estaciones, y llegó el Invierno. Mayte de Rústica tenía pensado viajar a España y rápidamente se puso en marcha la máquina de “La Granja Gourmet“. En junio de este año hicimos nuestra primera reunión online vía Skype y poco a poco todo se fue desmadejando.

Por supuesto que hubo muchos cambios, empezando por la fecha. Inicialmente sería el 11 pero por una u otra razón se tuvo que pasar finalmente para el 18 de octubre. Llegaron los primeros diseños de la invitación de la mano de Mayte y las primeras tentativas de menú hasta llegar al que finalmente hicimos esa noche. Lo mismo se podría decir del local: Niall se encargó de buscarlo hasta que encontró el sitio perfecto. Con solo ver el espacio inmediatamente coincidí con la idea original de Niall sobre cómo debería de ser la distribución del evento…¡¡solo faltaba la opinión de Mayte que aún no aterrizaba en tierras ibéricas!!

Al principio me tocaría hacerme cargo de todo el menú, algo que no me importaba en absoluto, pero teniendo a Mayte en casa era casi un pecado no decirle que cocinara ella también para nuestros invitados, así que le propuse que nos repartiéramos el menú. Inicialmente diseñé un menú degustación de ocho platos y Mayte acepto el reto. Ahora solo faltaba elegir cada receta del menú, compuesto por: dos aperitivos fríos, dos aperitivos calientes, un pescado, una carne y dos postres. Como era de esperar, nos repartimos uno de cada uno. A mí me tocó hacer dos aperitivos, uno frío y otro caliente; un pescado y un postre.

Para no hacer tan larga esta publicación solo te contaré rápidamente que no hubo nada que no se hiciera en mis fuegos y mis cacerolas. Tanto las manos de Mayte como las mías fueron tejiendo poco a poco ese menú con el que pensábamos agasajar a nuestros comensales. Y como más de alguno solicitó las recetas y, con ese espíritu que siempre me ha inundado de enseñar lo que me gusta hacer, hoy empiezo a publicar cuatro pequeños posts en los que pondré una receta y una o dos fotografías de los cuatro platos que me tocó preparar, y que degustamos aquella noche tan especial. Esta vez te debo la fotografía del proceso de elaboración ya que realmente no era la intención publicar esas recetas como mis post habituales de El Oso con Botas.

La primera receta fue un canutillo de calabaza, puré de remolacha y aceite de trufa blanca. Es un aperitivo frío diseñado para la ocasión. Tiene los sabores del otoño y los colores de la invitación de nuestra cena otoñal. La calabaza era de la huerta abulense -regalo de Pedro, un buen amigo fotógrafo-, era gigantesca y seguramente la habrás visto ejerciendo de modelo en varias fotografías. La remolacha era del mercado, tampoco era la octava maravilla del mundo, pero lo que si era un tesoro entre tanta hortaliza -al menos para mí- era el aceite de trufa blanca. Te acuerdas de ese viaje que hice por Italia a principios del Verano, pues lo primero que pillé en Florencia para la cena fue ese estupendo aceite. Aguardó todo este tiempo en la nevera hasta que le llegó el día de rociar mi primer aperitivo para esta ocasión.

Ingredientes:

Para el puré de calabaza:
Un kilo de calabaza asada en puré
2 chalotas picadas finamente
30 g de tocino de jamón ibérico picado finamente
125 ml de fondo de caldo de jamón
125 ml de vino D.O. Jeréz – Oloroso
2 cucharadas de nata espesa
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Una pizca de canela molida
Una pizca de nuez moscada
Una pizca de azúcar o una cucharadita de miel
Unas gotas de vinagre o zumo de limón
Aceite de oliva virgen extra

Para el puré de remolacha:
½ kilo de puré de remolachas asadas
2 chalotas picadas finamente
125 ml de vino blanco seco
50 – 100 g de queso D.O. Zamorano curado rallado
Sal y pimienta negra recién molida

Para la calabacitas parisién confitada:
250 g de bolas de calabaza parisién pequeñas
Aceite de oliva virgen extra suave
Media chalota
Sal y pimienta negra recién molida
Una pizca de azúcar

Para los canutillos de pasta phyllo:
2 hojas de pasta phyllo cortadas en tiras de 7 cm de ancho
Mantequilla clarificada fundida
Cebollino picado para decorar
Chalotas fritas pulverizadas para decorar
Flores de malva secas para decorar
Aceite de trufa blanca para decorar

Elaboración:

Para el puré de calabaza:
Se rehogan las chalotas junto con el tocino de jamón, cuando vayas al charcutero pídele unas lonchas, seguro que te las regala y ¡¡ojo!!… no es el tocino que usas para el cocido sino el que cubre la pata de un delicioso jamón de pata negra. Se añade el vino y se deja evaporar completamente. Se incorpora el fondo de jamón y el puré de calabaza. Se mezcla todo muy bien y se deja en el fuego para que se evaporen todos los jugos de la cocción. Este puré servirá para rellenar los canutillos de pasta phyllo, así que debe estar lo más seco posible. Se retira del fuego y se deja enfriar completamente. Una vez frío se le añade el par de cucharadas de nata y se condimenta con la sal, la pimienta, las especias, el azúcar y dos o tres gotitas de vinagre. Se guarda en la nevera en una manga pastelera con boquilla lisa.

Para el puré de remolacha:
Se rehogan las chalotas y se añade el vino cuando estén translúcidas. Se deja evaporar completamente y se añade el puré de remolacha asada. Se mezcla todo muy bien, se retira del fuego y se añade el queso rallado. Se condimenta con sal, azúcar, pimienta negra y un chorrito de vinagre. Se guarda en un recipiente hermético en la nevera.

Para las calabacitas parisién:
Se hacen las calabacitas parisién con un vaciador -yo use uno de Ø 15 ml-. Se echan en una cazuela pequeña de doble fondo junto con la chalota y se cubre todo con abundante aceite de oliva. Se confitan a fuego muy suave hasta que estén tiernas. Después se añade pimienta, una pizca de azúcar y sal, y se dejan enfriar completamente. Se guardan en un recipiente hermético en la nevera. Cuando se vayan a servir se escurre el aceite de oliva y se retira la chalota.

Para los canutillos de pasta phyllo:
Se calienta el horno a 150º C.
Se pincela una tira de pasta phyllo por ambos lados con mantequilla clarificada. Es muy importante que la mantequilla no contenga leche o líquidos ya que humedecería la pasta y no quedaría crujiente al hornearla. Se cubre con otra tira de pasta phyllo, se pincela y se enrolla en un molde de canutillo -mejor si es profesional para poder cerrarlo cuando saquemos el canutillo horneado-. Se continua formando canutillos. Se cubre una bandeja de horno con una hoja de papel de horno o de silicona, y se hornean hasta que estén dorados por todos los lados. Se retiran del horno y se dejan enfriar. Se desmoldan y se guardan con cuidado en un recipiente cubierto con papel de cocina.

Para montar los canutillos:
Se rellena un canutillo con puré de calabaza, se pone de pie en un cuenco y se termina el plato colocando una quenelle de remolacha a un lado, y un par de calabacitas parisién al otro. Se decora con el cebollino picado, la chalota pulverizada y los pétalos de flor de malva secos. Antes de llevar a la mesa se rocía con unas gotas de aceite de trufa blanca.

canutillos de calabaza y puré de remolacha

No puedo terminar esta publicación sin agradecer a Niall por haber montado todo este tinglado, a Mayte por su trabajo y por haberle dado al menú ese toque americano que muchas veces olvidamos, y que llegó a revolucionar las cocinas de Europa ya hace algunos siglos. Tanto las revolucionó que hoy en día no podemos imaginarnos la cocina o la repostería europea sin ingredientes como el chocolate, el tomate o los pimientos. La próxima semana otro plato de La Cena Otoñal de La Granja de Rústica con Botas”.
cuenco con canutillo

¡¡ Que tengas buena semana !!