TAMATO PACHADI CON FRESAS Y ROTI PARATHA

1

Empiezo abril con una receta para Rústica con Botas y esta vez reúno dos recetas para servirlas juntas, la base es de origen hindú así que si eres de los que gusta de las cocinas de Extremo Oriente y sobre todo la cocina hindú vegetariana, hoy el post está dedicado a ti. Los ingredientes principales para este mes son: tomates, hierbas aromáticas, ajo y fresas. Lácteos, harinas, especias y alguna grasa para los ingredientes abiertos. Las recetas que componen mi propuesta son: Tamato pachadi, receta de ensalada tradicional de la cocina hindú que se hace con tomates, especias, hierbas aromáticas y yogur; y el famoso Roti paratha, un clásico de los panes planos sin levadura de la India y cuyos ingredientes son: harina chapati, aceite vegetal o ghee, sal, agua y semillas de carom (opcional). Hay varias maneras para preparar la primera receta, a veces se rehoga el tomate -otras veces se deja crudo- y se fríen aparte las especias en ghee o aceite antes de incorporarlas a la ensalada. Yo la he hecho cruda y le he agregado fresas. Como sucede en la mayoría de recetas tradicionales, el Roti paratha se puede preparar de diferentes maneras e incluso puede variar en su forma final, aunque las clásicas son la circular y la triangular. A veces se fríen con muy poca grasa -como en esta receta-, otras sencillamente se hacen en la Tawa, especie de plancha-sartén de hierro fundido y de forma circular. No te olvides de visitar a Mayte de Rústica para ver lo que nos propone.

Tomates y cilantro Ajo, agua, sal, hojas de curry y harina Fresas Mostaza, Ajwain y yogur Ghee

Ingredientes:

PARA EL ROTI PARATHA:
213 g de harina chapati (Atta)
1/4 c.c. de semillas de carom (Ajwain)
4 g de sal
20 g de mantequilla india (Usli ghee)
125 ml de agua caliente
20 ml de agua para trabajar la masa (para las manos)
60 gr de mantequilla india para pincelar
Harina en un cuenco para trabajar la masa

PARA LA TAMATO PACHADI:
250 g de tomates maduros
250 g de fresas o fresones
375 ml de yogur griego
4 g de sal
30 ml de aceite de oliva
2 dientes de ajo fileteados
3 g de semillas de mostaza negra (Rai)
5 hojas secas de curry (Mitha neem ke patte)
1 guindilla fresca (opcional)
Pizca de azúcar
3 c.s. de cilantro fresco picado para decorar

ELABORACIÓN:

PARA LA MASA DEL ROTI PARATHA:
Se mezclan la harina, las semillas de carom y la sal en un cuenco, se hace un hueco en el centro y se echa el ghee o el aceite. Se trabaja todo frotando un poco de ghee y harina en las manos -técnica india de mezclar grasas y harina que se conoce como Moyan dena y que se usa también para hacer las famosas samosas-. Una vez que el ghee se haya incorporado bien a toda la harina se añade el agua caliente. Se trabaja echando abundante agua al principio mientras se va mezclando con una paleta de madera en forma circular. Una vez que se ha hecho una bola se va incorporando agua lentamente hasta obtener una masa fácil de trabajar y poco pegajosa -en caso de que veas que está muy dura o que no termina de formar una bola puedes añadirle un poco más de agua-. Se procede a trabajarla untando la mesa de trabajo y los dedos de las manos con un poco de ghee. Se extiende la masa presionando con los dedos doblados y con la parte delantera, se dobla y se continua el proceso de extender la masa -humedece levemente tus manos y escúrrelas con agua cuando sientas que las tienes secas-. Se tardará aproximadamente 15 minutos en obtener una masa muy suave y flexible. Se coloca la masa en un cuenco, se tapa con un paño húmedo y se deja reposar durante 30 minutos. Pasado el tiempo de reposo se vuelve a trabajar rápidamente (no más de un minuto). Con la ayuda de las palmas de las manos se hace un rollo y se divide en ocho piezas iguales. Se le da forma de bola a cada pieza, se pasan por harina -no te olivides de eliminar el exceso de harina- y se colocan nuevamente en el cuenco tapadas con el paño húmedo -deja una pieza para empezar a formar el pan-.

Amasado 1 Amasado 2

Amasado 3

PARA FORMAR UN ROTI PARATHA:
Se aplana la pieza de masa con las palmas de la mano y se pasa por harina, sacudiéndola con cuidado para eliminar el exceso de harina. Se extiende con un rodillo hasta tener un círculo de 13 centímetros de diámetro aproximadamente. Se pincela la superficie con ghee y a continuación se dobla a la mitad. Se repite el pincelado de ghee y el doblado una vez más -al final de quedará un cuarto de círculo-. Se pasa por harina por todos los lados, se sacude con cuidado para eliminar el exceso de harina y se coloca en la mesa de trabajo y se extiende hasta obtener un triángulo de aproximadamente 15 centímetros -si notas que la masa se pega a la mesa de trabajo frótala con un poco de harina-. Se guarda el pan cubierto con un paño de cocina o papel film y se continúa el mismo procedimiento con el resto de piezas.

Formado 1

Formado 2 Formado 3

PARA FREIR EL ROTI PARATHA:
Se calienta muy bien una sartén o una parrilla y se van haciendo los panes uno a uno.  Se cuece dos minutos por un lado, luego se le da la vuelta, se pincela la superficie con ghee  y se deja un poco más -no más de diez segundos, lo que tardes en pincelar la superficie cocida-. Se le da la vuelta rápidamente, se pincela de ghee la otra parte y se deja freír medio minuto más. Se le da la vuelta y se deja otro medio minuto. Se retira de la sartén y se mantiene caliente en un recipiente hermético o cubierto con papel de aluminio para mantenerlo caliente y suave. Se repite el mismo procedimiento con el resto de las piezas.

Friendo el roti paratha

PARA LA TAMATO PACHADI:
Se escaldan los tomates, se pelan, se parten por la mitad y se retiran las semillas. Se cortan los tomates y las fresas en dados y se mezclan en un cuenco. En otro recipiente se mezcla el yogur con la sal y la pizca de azúcar. Se echa el tomate y las fresas sobre el yogur -no lo mezcles-, se cubre con papel film y se guarda en la nevera hasta la hora de servirla. Antes de servir la ensalada se calienta bien el aceite en una sartén. Se fríen los filetes de ajo y las hojas de curry y, una vez dorados, se retiran con ayuda de una espumadera. Se añaden las semillas de mostaza y la guindilla -ten cuidado que al freír las semillas empezarán a chisporrotear por lo que te recomiendo tener una tapadera a mano-. Se fríen hasta que dejen de chisporrotear y se hayan vuelto de color gris. Se remueve un poco y se vierte todo sobre el cuenco de la ensalada.

Preparación del tomate Se echa el aceite y la mostaza

PARA SERVIR:
Se mezcla la ensalada cuidadosamente, se decora con cilantro finamente picado y se sirve acompañada del roti paratha.

Roti paratha Presentación

Paratha y tamato pachadi

SOBRE LOS INGREDIENTES O ESPECIAS:

Harina chapati.
Esta variedad de harina es la más usada en la elaboración de panes en India. Se la conoce como Atta y se obtiene de la morturación muy fina del grano completo del trigo, es decir, con el salvado, el endospermo y el germen. Se suele tamizar para eliminar el exceso de copos de salvado -no es imprescindible hacerlo-. Es una harina que produce masas de fácil manipulación requiriendo poco trabajo en el amasado. Se puede encontrar en tiendas especializadas en cocinas de India o Pakistán. Si no se consigue en el mercado se puede sustituir por dos partes de harina integral de trigo tamizadas y una parte de harina de trigo común. Tanto el salvado como el germen de trigo contienen aceites naturales que favorecen que se rancie pronto. Se recomienda, entonces, guardarla en la nevera en  un recipiente hermético para prolongar su buen estado.

Semillas de carom (Ajowan).
Conocidas en India como Ajwain, proceden de la hierba conocida cientificamente como Trachyspermum ammi o también como Carum copticum. Se asemejan mucho a las semillas del apio y en con un sabor a tomillo intenso. Se usa mucho en la elaboración de panes -por su sabor fuerte los expertos recomienda añadir aproximadamente una cucharada de café de semillas a 500 g de harina-, encurtidos y platos hechos a base de lentejas. En medicina se usa como germicida y antiséptico gracias a la presencia de timol. Se encuentra, no tan fácilmente, en tiendas de productos de la India o Pakistán.

Mantequilla india.
En India se conoce como Usli ghee y popularmente como Ghee entre los conocedores occidentales de las cocinas de Extremo Oriente. Se obtiene de igual manera que la mantequilla clarificada pero se deja hervir lentamente para que los residuos sólidos se doren bastante y le den un sabor muy característico -a veces se suele aromatizar con hojas de curry o cilantro mientras hierve-. Se encuentra fácilmente en tiendas de productos de Extremo Oriente.

Semillas de mostaza negra.
Se conoce en India como Rai y es de color pardo oscuro. Procede de la mostaza india cuyo nombre científico es Brassica juncea. Su sabor es más suave que la mostaza blanca usada en Occidente (Brassica alba). Freírlas antes de usarlas ayuda a suavizar su sabor dándole también un leve toque a nuez. En la cocina india se usan enteras o molidas y se aprecian mucho en la elaboración de encurtidos o en la obtención de aceite de mostaza -ingrediente importante del famoso vendalu de Goa-.

Hojas de curry.
Conocidas en India principalmente como Mitha neem ke patte, son las hojas del árbol del curry (Murraya koeniggi) y su presencia en la cocina india es tan importante como el laurel en las cocinas de Occidente. Se usan primordialmente frescas, aunque también secas, siendo prácticamente esta última la única opción en muchos lugares de Occidente. Es el primer ingrediente que se fríe en una preparación culinaria y-si lo usas seco ten mucho cuidado ya que se quema fácilmente-; se usa pulverizado en la elaboración de la mezcla de especias conocida como Milagai Podi o en la mezcla india de especias conocida como Kari podi. Se pueden encontrar fácilmente en tiendas de productos de India o Pakistán.

Caput

Puedes usar la harina que más te guste para elaborar los roti paratha en caso de que no puedas usar la harina chapati o sustituirla según te he comentado en el apartado de Ingredientes o especias. Originalmente, la Tamato pachadi no lleva fresas pero he querido añadirlas para darle otro toque -si no tienes fresas puedes prescindir de ellas-. El chile procuro evitarlo últimamente pero si en tu casa es bien recibido… ¡adelante!. No me gusta mezclar grasas animales con grasas vegetales pero al ser la ensalada fría he preferido no usar ghee para freír las semillas de mostaza y sí aceite de oliva, que también podrás sustituirla perfectamente por aceite de sésamo, de girasol o por el que más te guste. El yogur que he utilizado es el griego porque es más cremoso y sólido que el yogur natural que se consigue comúnmente en los supermercados. lo más adecuado sería utilizar el yogur indio -siempre que lo consigas- pero también puedes usar el natural de toda la vida y mezclarlo con un poco de crème fraîche para espesarlo y darle más cremosidad. Bueno, solo me resta desearte que tengas un buen mes de abril y ya nos veremos un poco más adelante, estaré fuera de circulación unos días pero procuraré no perderme del todo.

¡¡ FELIZ LUNES DE PASCUA !!

Pan dulce de dátiles y bacón

En casa siempre tiene que haber algo dulce para desayunar, pueden ser galletas, bizcochos, magdalenas o cualquier pan que sea perfecto para untar con mantequilla y mermelada. Dicho esto, comprenderás que recetas como la de hoy suelen pasearse por mi cocina muy a menudo.

El pan que te enseñaré hoy es uno de tantos que leudan en horno, es decir, que no es necesario dejar reposar la masa para que el agente leudante se desarrolle. Para ello se usa levadura química, bicarbonato de sodio y leche ácida –un sustituto del buttermilk anglosajón– y que ayuda al bicarbonato a liberar dióxido de carbono gracias a la fermentación que los ácidos producen en él.

Ingredientes:

PARA EL PAN:
150 g de bacón
60 ml de brandy
140 g de dátiles
180 ml de buttermilk o sustituto (250 ml de leche + 1 c.s. de zumo de limón)
490 g de harina
1/2 c.c. de sal
1/2 c.c. de levadura química
1/2 c.c. de bicarbonato de sodio
225 g de mantequilla en pomada
410 g de azúcar
4 huevos
Dátiles, hojas de menta seca y semillas de amapola para decorar

PARA LA CREMA CHANTILLY DE BRANDY:
500 ml de nata
5 c.s. de azúcar
Pizca de sal
60 ml de brandy

PARA DECORAR:
Dátiles en rama
Hojas de menta secas o frescas
Semillas de amapola

Se precalienta el horno a 180ºC.
Se engrasa y enharina un molde rectangular, o el molde que se haya elegido, para pan de molde o terrina y se cubre el fondo con papel de horno.

En una sartén se fríe el bacón hasta que esté dorado y crujiente. Se retira de la sartén con ayuda de una espumadera y se coloca sobre papel de cocina para absorber el exceso de grasa. Se añade el brandy a los dátiles y se dejan en remojo.

Si no se encuentra el buttermilk en el mercado se prepara el sustituto: se mezcla el limón con la leche y se deja reposar 10 minutos; pasados los 10 minutos se vuelve a mezclar y se miden los 180 ml de leche ácida que pide la receta  y se incorpora a los dátiles con brandy.

Se tamiza la harina con la sal, la levadura química y el bicarbonato de sodio por lo menos tres veces.  Se le añade el bacón frito y se mezcla rápidamente –este proceso se debe hacer unos segundos antes de incorporar la harina a la mantequilla batida-.
Con ayuda de una batidora se mezcla la mantequilla con el azúcar a la velocidad más alta hasta que tenga aspecto cremoso. Se incorpora un huevo y una vez que la masa lo haya absorbido se añade el siguiente, hasta completar los cuatro huevos. Finalmente se va incorporando la harina y la mezcla de dátiles, brandy y buttermilk –se recomienda alternar los ingredientes secos con los líquidos y agregar el siguiente hasta que el anterior haya sido absorbido por la masa.

Se rellena el molde que se ha preparado al principio -no más de 3/4 de la altura del molde- y se mete al horno de 30 a 45 minutos. Pasado el tiempo de cocción, se pincha en el centro del pan con ayuda de una brocheta y si sale limpia se podrá retirar del horno, de lo contrario, se dejará de tres a cinco minutos más antes de volver a repetir la prueba de la brocheta.

Se retira del horno y se deja reposar 10 minutos antes de proceder a desmoldar. Se deja enfriar completamente y se rocía con azúcar glasé por la parte de arriba.

PARA LA CREMA CHANTILLY:
Se monta la nata con el azúcar y cuando esté a punto de montarse se le añade el brandy y la pizca de sal. Se reserva en una manga pastelera en la nevera hasta que se vaya a usar.

PARA DECORAR:
Se decora con nata montada en el centro, unos dátiles en rama, hojas de menta seca y semillas de amapola.

Si vas a prepararlo para un desayuno, un brunch o una merienda, yo te recomiendo servirlo entero sobre una tabla de cortar, un buen cuchillo de sierra y el pan decorado con dátiles, nata montada, hojas de menta y semillas de amapola. También puedes hornearlo en moldes de muffins o cupcakes, decorarlos con la nata montada usando la boquilla que más te guste, medio dátil, una hoja de menta y semillas de amapola. A un lado del pan sirve siempre mermelada, mantequilla y un cuenco con crema Chantilly de brandy.

Puedes sustituir los dátiles por ciruelas pasas o por el fruto seco que más te guste. Despedimos el invierno con este pan de dátiles y bacón y cuyos ingredientes principales los uní en un pan recordando las tortas de chicharrón -típicas de muchas regiones españolas- y los dátiles típicos del sur español. ¡Espero que lo disfrutes!.

Muffins estilo americano de arándanos y frambuesas frescas

Hace unos días Patricia de Compartimos un Brunch?, una bloguera que he conocido en este nuevo mundo para mí, me comentaba una receta de muffins. Tenían una pinta estupenda en fotografía y realmente apetecía hincarles el diente. Después de varios días de estarle dando vueltas a la receta, concluí, que las recetas clásicas y con los ingredientes básicos siguen siendo mi primera elección. Hay dos variedades de muffins, la europea de origen galés con una historia bastante larga que data del siglo X y la americana. Los primeros son más bien planos, leudados con levadura fresca y con un porcentaje de azúcar bajo mientras que su contraparte americano es más bien un bollo rápido que leuda con levadura química -originalmente se leudaba con potasa-. La receta que he utilizado me la dio una amiga de Nueva York -originalmente la receta se hace con manzanas, el clásico muffin de Nueva York- ya hace unos cuantos años. Yo hice tres versiones, una con arándanos y frambuesas, otra con mermelada de albaricoques y otra con queso Filadelfia.

Ingredientes:

PARA UNOS 10 MUFFINS MEDIANOS
1 huevo
180 ml de leche
60 ml de aceite de oliva o 1/4 de taza de mantequilla
290 g de harina
55 g de azúcar
10 g de levadura química
2 g de sal de mesa
Arándanos y frambuesas frescas
Mermelada de albaricoques
100 g de queso Filadelfia

Elaboración

Se precalienta el horno a 190ºC por lo menos media hora antes de hornear.
En un cuenco se baten la leche con el huevo y el aceite de oliva. Se reserva aparte. En otro cuenco se mezclan la harina, el azúcar, la sal y la levadura química. Se tamiza todo un par de veces. Se bate la mezcla de huevo y leche otra vez -seguramente ya se habrá dividido la leche y el aceite- y se incorpora a la harina. Con ayuda de una cuchara se mezcla envolventemente hasta que se haya unido la harina con los líquidos. No se debe batir demasiado, lo justo para poder ver que ya no hay grumos de harina. El resultado será una masa bastante esponjosa y pesada cuando se coge un poco con una cuchara. El sabor es dulce con un toque salado. Se incorporan los frutos rojos y se mezclan envolventemente. Se rellenan hasta un poco más de la mitad unos moldes de muffins, ramequín o el molde que se tenga a mano. Se hornea unos 20 minutos aproximadamente. El tiempo de cocción dependerá de la cantidad de pasta que usemos (tamaño del molde a usar). Lo mejor será que con ayuda de una brocheta se pinche en el centro de un muffin y si sale limpia, entonces ya será la hora de sacarlos del horno. Si por el contrario, la brocheta saliese con pasta, entonces se dejan hornear unos 3 minutos más antes de volver a pincharlos. Si les hiciera falta un poco de color, bastará con poner un poco el grill y dorarlos rápidamente.

PARA LOS MUFFINS DE QUESO O MERMELADA:
Los moldes a usar se rellenan con pasta hasta la mitad, se vierte una cucharadita colmada de queso o mermelada y se cubre con otro poco de la pasta. Se coloca un par de arándanos y una frambuesa encima presionándolos levemente.

Yo he usado ramequines y el molde de papel, que en la actualidad se usa más, para los muffins de arándanos y frambuesas. Para los de queso y mermelada de albaricoques usé una taza para té japonés que mi amiga Nieves de Igloo Cooking me regalo. Este último realmente creo que tiene una pinta para devorarlo con los ojos.

Tradicionalmente se comen calentitos y me gusta acompañarlos con un poco de crema fresca (crème fraîche batida con azúcar) o queso Filadelfia batido con azúcar al gusto y una buena taza de leche. Los muffins originales tienden a ser menos dulces que los cupcakes. Si quisierais unos muffins más dulces, podéis añadirle dos o tres cucharadas soperas de azúcar al azúcar de los ingredientes. Yo al final los he decorado con azúcar glasé y uno o dos arándanos frescos.

¡¡Al final los he guardarlos en una lata porque he estado a punto de comérmelos todos!! Mas adelante probaremos una versión más contemporánea, más ligera y más parecida a un cupcake o magdalena. Espero que te gusten.