TORTILLAS DE MUJADARRAH

Tortilla de Mujadarrah

Esto de que ya llevamos varios meses en casa comiendo más comida vegetariana que carnaza es un poco complicado y sobre todo en esta temporada en la que las verduras escasean y los precios se disparan. Ya hace un buen tiempo, buscando cambiar las típicas tortillas de toda la vida -me refiero a las de patata o de calabacín-, me acordé de un plato tradicional egipcio -aunque realmente se consume en todo Medio Oriente- conocido como Mujadarrah o Kushari (en árabe egipcio): delicioso y sencillo plato hecho a base de arroz, lentejas y cebollas rehogadas que a veces se adereza con  especias, salsa de tomate especiada o yogur natural. Busqué la receta que tenía de hace unos años y la adapté… bueno la cambié completamente, claro, ahora es una tortilla. La receta en la que me he basado es de Debora Madison, una gran chef, escritora y profesora californiana. Si estás pensando en introducirte en el mundo de la cocina vegetariana no puedes dejar de leer su obra de la que recomiendo especialmente su libro Vegetarian Cooking for Everyone o su último libro publicado Vegetable Literacy -no suelo compartir mis tesoros literarios y mucho menos mencionarlos pero ya puestos, por falta de uno te doy dos, además, seguro que ya conoces su obra-.

Lenteja beluga Arroz, aceite, pimienta y huevos

Cebolletas

Ingredientes:

PARA EL ARROZ Y LAS LENTEJAS:
3 cebolletas limpias (incluidos los tallos)
Aceite de oliva virgen
300 g de arroz
300 g de lentejas beluga
1 hoja de laurel
1200 ml de agua o caldo de verduras
22 g de sal

PARA EL ACEITE AROMATIZADO:
200 ml de aceite de oliva virgen
7 g de ajos fileteados finamente
guindillas secas pequeñas troceadas o pimienta cayena al gusto

PARA LAS TORTILLAS:
12 huevos
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida al gusto
Pizca de azúcar
Chorrito de aceite de oliva.
Pimientos asados y pelados para acompañar
Surtido de lechugas para decorar

Elaboración:

PARA EL ARROZ , LAS LENTEJAS Y EL ACEITE AROMATIZADO:
Se cortan las cebolletas en aros muy finos (incluidos los tallos verdes) y se saltean en aceite de oliva. Una vez que estén bien rehogadas se añade el arroz y las lentejas mezclando todo muy bien. Se añade la hoja de laurel, el agua o el caldo y la sal. Se echa un buen chorro de aceite de oliva y se deja cocer a fuego medio hasta que el nivel del agua haya alcanzado el del arroz y las lentejas. A continuación se baja el fuego al mínimo y se continua la cocción hasta que se haya evaporado el agua completamente -me gusta que las lentejas no estén demasiado hechas así que no te extrañe que al probarlas estén levemente resistentes a la mordida-. Se retira la cazuela del fuego y se deja reposar durante cinco minutos antes de remover y formar una pirámide para que respiren el arroz y las lentejas. Se divide la preparación en seis partes iguales. En una sartén -yo uso una sartén para hacer tortillas individuales o huevos fritos de 11 centímetros de diámetro de fondo y 16 centímetros de boca- se vierten los 200 ml de aceite de oliva, los filetes de ajo y las guindillas secas troceadas. Se lleva a fuego muy bajo y revolviendo con una paleta de madera se dora bien el ajo -ten cuidado de no quemarlo que ya sabes que tiene un sabor muy desagradable-. Una vez dorado se pasa el aceite por un colador y se reserva en un lado. Los ajos dorados con la guindilla también se reservan para decorar las tortillas a la hora de servirlas.

Rehogar las cebolletas añadir las lentejas, el arroz y el resto de ingredientes

PARA LAS TORTILLAS:
En un cuenco se baten dos huevos, se salpimientan y se añade la pizca de azúcar, el chorrito de aceite de oliva y finalmente una parte de arroz y lentejas. Se mezcla todo muy bien -no seas muy enérgico en la mezcla para no deshacer el arroz-. Se vierte un poco del aceite aromatizado con ajos y guindillas en la sartén e inmediatamente se vierte la preparación de huevos. Con ayuda de una paleta de madera se mezcla al principio todo para ayudar a cuajar el huevo y luego se deja hacer. Se le da vuelta a la tortilla con un plato o un vuelca tortillas, se vuelve a echar otro poco de aceite en la sartén y se vierte la tortilla otra vez pero por el lado crudo tocando el fondo de la sartén. Con ayuda de una paleta se arreglan los bordes para que tomen forma -a mí me gusta girar la sartén cuidadosamente en círculos para ayudar a formar la tortilla- Se retira del fuego cuando al tocar el centro de la tortilla se note que sede levemente -el punto de cocción de la tortilla depende mucho del gusto de los comensales así que esto lo dejo a tu gusto-. Se repite el proceso para las cinco partes restantes. Al final se obtendrán seis tortillas individuales de aproximadamente 320 gramos -si eres de comer más bien poco la puedes compartir, en casa somos un poco tragaldabas y nos comemos una por cabeza-.

Elaboracion 3 Dandole vuelta a la tortilla Terminando la tortilla

PARA SERVIR LAS TORTILLAS:
Se sirven las tortillas decoradas con pimientos rojos asados, un surtido de lechugas que contenga hojas de escarola, de rúcula, de roble y de radicchio a ser posible -sobre todo por el color que aporta al plato- rociadas con un poco de aceite de oliva y los ajos y las guindillas fritas reservadas.

Tortilla de Mujadarrah

Tortillas de Mujarradah Espero que te gusten

Puedes hacer una vinagreta de mostaza -una parte de vinagre, una cucharada sopera de mostaza, una cucharada de miel, sal al gusto, pimienta negra recién molida y tres partes de aceite de oliva virgen- y rociar el surtido de lechugas. Un aderezo hecho con yogur natural, sal, un chorrito de miel y pimienta negra recién molida también estaría muy bien. Si eres de los que guardas los viernes por Cuaresma estas tortillas acompañadas de bacalao ahumado en finas lonchas, rociado con unas gotitas de lima podrían ser una opción estupenda. Tenía en casa las últimas lentejas beluga que me quedaban y que no me llegaban para hacer un buen puchero así que las he aprovechado en estas tortillas, de todas maneras, puedes usar cualquier tipo de lentejas. Si eres de los que te gusta la carnaza, unos cuantos trocitos de chorizo en dados le vendrían fenomenal a la hora rehogar la cebolleta para el arroz y las lentejas. Espero que hayas disfrutado de esta receta tanto como lo hemos hecho en casa.

Se acerca Semana Santa y con ella un guisote para Cuaresma

¡ No te lo pierdas la próxima semana !

ENSALADA DE PATATAS, LENTEJAS Y VINAGRETA DE NARANJA CON UN REFRESCANTE SPRITZ

Este fin de semana en casa decidimos ser mayoritariamente vegetarianos -no se cuánto durará esta nueva modalidad, creo que poco- así que tuve que ponerme el mandil y la puntilla a punto para preparar los alimentos. Patatas y lentejas siempre hay en casa y con el huerto urbano de aromáticos a tope en nuestro balcón la decisión de hacer una ensalada rápida y sencilla era una buena elección. Pero era domingo y había que ponerle un toque distinto a una comida que por las horas era más bien un “Linner” -argot de lengua inglesa que mezcla lunch y dinner- así que decidimos empezar a refrescarnos con un Spritz mientras se iban cociendo las patatas y las lentejas. El Spritz es una bebida refrescante típica del Veneto -región del noreste de Italia dominada por el Imperio austrohúngaro a finales del siglo XIX- y cuyas raíces proceden del Spritzer, bebida austriaca que consiste en diluir vino blanco en agua con gas. Fue nuestro amigo Pedro, un sibarita de los cócteles y bebidas espirituosas, el que nos introdujo en el gusto por esta bebida y el artífice de que en casa los domingos, ya entrada la tarde cuando el cielo empieza a tornarse naranja, se sustituya el típico vermut madrileño de medio día por una copa refrescante de Aperol, cava y agua con gas.

Ingredientes:

PARA LA ENSALADA:
1 kilo de patatas lavadas y peladas
Sal al gusto
Chorrito de vinagre
Aceite de oliva virgen extra
200 g de lentejas rojas o pardinas
1 diente de ajo (14 g)
1 hoja de laurel
750 ml de agua para cocer las lentejas
Chorrito de aceite de oliva
Hojas de albahaca y menta para decorar
Juliana de corteza de naranja para decorar

PARA LA VINAGRETA:
4 c.s. de zumo de naranja
1 c.s. de vinagre de vino blanco
1 c.s. de azúcar invertido o miel
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
4 g de hojas de menta picadas
5 g de hojas de albahaca picadas
5 g de hojas de perejil picadas
1 pizca de orégano (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
3 chalotas en juliana

PARA EL SPRITZ:
1 medida de Aperol
1 medida de Cava
1 medida de agua de Seltz o carbónica
Hielos
1 rodaja de naranaja o una aceituna para decorar (opcional)

Elaboración:

PARA LAS PATATAS Y LAS LENTEJAS:
Las patatas se cortan en pequeños dados de aproximadamente un centímetro de lado y se cuecen en abundante agua –cuando cuezo la patata en dados me gusta dejarla al dente para que mantenga su forma una vez cocida-. Se retira del fuego cuando esté hecha y con ayuda de un colador se descarta toda el agua. Se refresca con agua para cortar la cocción e inmediatamente se rocía con sal, un chorrito de vinagre y otro de aceite de oliva virgen extra. Se deja enfriar completamente hasta que alcance la temperatura ambiente.

En una cazuela se ponen las lentejas con el agua, el diente de ajo sin pelar, la hoja de laurel y un chorrito de aceite de oliva. Cuando empiece a hervir se baja la temperatura a medio-baja y se espuma si fuera necesario.  Una vez que ya estén hechas se dejan enfriar antes de escurrirlas y mezclarlas con las patatas.

PARA LA VINAGRETA:
En un cuenco se mezclan el zumo de naranja con la sal, la pimienta negra, el vinagre y el azúcar invertido o miel. Se añaden las hierbas aromáticas y se majan un poco con las varillas para que suelten su aroma en la mezcla. A continuación se añade el aceite de oliva poco a poco mientras se va trabajando con las varillas hasta que haya emulsionado. Se incorpora la ralladura de naranja y las chalotas en juliana. Te aconsejo que la pruebes y si está muy ácida le añadas un poquito más de azúcar invertido o miel. Se reserva hasta la hora de servir la ensalada.

PARA MONTAR LA ENSALADA:
En un cuenco se ponen las patatas, las lentejas y la vinagreta y se mezcla todo cuidadosamente para no deshacer la patata. Se prueba el punto de sal y vinagre y si le hiciera falta se rectifica. Se decora con hojas de albahaca y menta picadas y corteza de naranja en juliana.

PARA EL SPRITZ:
Se ponen unos hielos en las copas, se vierte en partes iguales -y en este orden- el Aperol, el cava y el agua con gas. Con una cuchara se mezcla y se termina dejando caer una aceituna o una rodaja de naranja dentro de la copa.

Te recomiendo que acompañes la ensalada con unas tostadas de pan integral o de centeno y las cubras y gratines con queso mozzarella, un chorrito de aceite de oliva y unas cuantas vueltas del molinillo de la pimienta negra. Si en tu caso necesitas un trozo de carne o ave, una suprema de pavo asada partida en filetes le vendría como anillo al dedo. Las hierbas las puedes sustituir por la combinación de aromáticos que más te guste. Habrás visto que he usado lentejas coral pero puedes usar cualquier otra variedad. Este tipo de lenteja me gusta porque es de cocción rápida y se compra ya pelada lo que ayuda a mejorar la digestión de la legumbre. El único inconveniente es que se deshace fácilmente por lo que si la cocinas demasiado acabarás con “un maravilloso puré de lentejas”.

El Spritz se toma en la actualidad en muchos lugares de Italia e incluso ha traspasado las fronteras llegando a Munich y Stuttgard donde se ha instalado la costumbre de tomarlo como aperitivo. Yo lo he preparado con cava y agua con gas pero mi amigo Pedro a veces suele sustituir el agua con gas por sprite o incluso tónica. Esto lo dejo a tu gusto. Por tradición se decora con una media rodaja de naranja o una aceituna, yo he obviado las dos ya que me gusta ver la copa limpia con ese espectacular color naranja del Aperol y los hielos cristalinos… Así de sencillo, que no es lo mismo que simple.

¡¡ Que disfrutes de estos últimos días de agosto y, si las vacaciones ya se han terminado para ti, bienvenido a la rutina diaria !!